domingo, 17 de noviembre de 2013

BARCELONA 4º DIA: LA PEDRERA - EL BORN - EL GOTICO - PALAU GÜELL

   
13 de agosto de 2013




El día se presentaba completito. Hoy íbamos a ver La Pedrera, Paseo de Gracia, la Plaza Cataluña, el barrio del Born, el Barrio Gótico, las Ramblas, el Palau Gaudí y un poco del barrio del Raval. Casi nada!! así acabamos: reventadas. Pero valió mucho la pena y Alla quedó encantada.







Salimos de casa a las 7:45 para poder estar a las 9:00 en La Pedrera. Así se evitan colas y se ve muchísimo mejor. A las 9:00 en punto de la mañana ya estábamos allí, esperando que abrieran con bastante gente, pero aún no era la alarmante cola que más tarde se formaría.




Una vez pasado el control de la entrada y el detector de metales, comenzamos la visita. Yo no había estado nunca en La Pedrera porque es aquello que dices "ya la veré". Sabía que me iba a gustar y había oído hablar mucho de ella, pero me gustó mucho más de lo que esperaba. Es preciosa, os encantará. Nada más pasar el control de la entrada, te encuentras con un patio y enseguida coges el ascensor, ya que la visita empieza por la azotea, y luego ya vas bajando las escaleras y visitando las diferentes plantas.


Desde la azotea, se ven unas vistas privilegiadas del Paseo de Gracia y vemos la montaña del Tibidabo delante de nosotras y más cerquita. Las formas curiosas que diseñó el maravilloso arquitecto Antoni Gaudí también os dejarán sin habla.
















Después de pasar un buen rato en la azotea, empezamos la visita del interior del edificio. La última planta son las "golfas" (el desván), donde encontramos la historia del edificio y de otras joyas diseñadas por Gaudí. A continuación hay una explicación más extensa de cómo se construyó.


La siguiente planta yendo hacia abajo es el piso, donde hay una recreación de las habitaciones de la casa, con el estilo típico de finales del siglo XIX y principios del XX. Así, encontramos las diferentes estancias:


La habitación del niño con todos sus detalles, incluyendo una espectacular casa de muñecas:








Detalle de la casa de muñecas. Hasta tiene capilla!















La sala de plancha:


















El baño:





















No puede faltar la cocina:





















El despacho





















La habitación de matrimonio


















El pasillo

















La sala de estar







Y por supuesto el comedor






Después de esto la siguiente planta que encontramos es la planta baja, donde podemos encontrar la tienda, lo que significa que se ha acabado la visita. Alla y yo salimos maravilladas. Y no es para menos.






Cuando salimos de la Pedrera, caminamos el paseo de Gracia hacia abajo hasta la Plaza Cataluña. Pronto vemos  la Casa Batlló y nos entretenemos para hacer unas fotos a su bonita fachada, pero dejamos la visita para otro día.













Hay muchos detalles de estilo modernista, como las farolas por ejemplo.



Admiramos las tiendas más exclusivas de toda Barcelona, aquellas que sabemos en las que nunca podremos comprar. Ni falta que nos hace!










Después de un rato caminando llegamos a la Plaza Cataluña:




















Después nos fuimos hacia el barrio del Born, a visitar este bonito y pintoresco barrio.


 Antes pasamos por el Palau de la Música, también de estilo modernista, con su imponente fachada.



Al final del Paseo del Born, encontraremos el Mercado de Santa Caterina con su original techo.




















El Born, junto con el Barrio Gótico y el Raval, era uno de los barrios medievales de Barcelona y tenía salida al mar, es decir, tenía un puerto natural.




El Born es un barrio muy bohemio y muy apreciado por los artistas, lleno de galerías de arte, pequeñas tiendas y muchos bares y restaurantes. Es un lugar encantador con muchísima historia. Por ejemplo en lo que  hoy es el Paseo del Born, se celebraban torneos de justas en la antigüedad. Si os fijáis en los carteles de las calles, veréis al lado que hay unos dibujos de unos caballos y pone "salida" o "entrada". Esto son señales de tráfico antiguas, para regular el tránsito de caballos y carruajes, que era un poco caótico. En las calles donde pone "entrada" es que sólo se podía acceder a ella y para los que salían de la calle era dirección prohibida, por lo tanto no podían salir por esa calle, sino por otra.


Como explicaba en la introducción, cada calle tiene su historia y su nombre tiene un por qué. 

La calle Montcada, por ejemplo, donde está situado el museo Picaso, se llama así porque era la calle donde estaba situado el palacio de la familia Montcada, una familia muy importante en Barcelona.

Está también la calle de La Anisadeta, que además es la calle más corta de toda la ciudad con apenas 4 metros. Se llama así porque en la calle había una taberna (no olvidéis que era el barrio marinero) y en ella servía anís una preciosa chiquilla de la que todos los marineros se quedaban prendados. Se le conocía por el nombre de La Anisadeta y así se quedó el nombre de la calle.

También existe la Calle de las Mujeres. Cuenta la leyenda que durante una terrible tormenta un marinero rezó a la y le prometió que si lo salvaba, se casaría con la primera mujer que viera al tomar tierra. Por lo visto esa leyenda corrió como la pólvora y las mujeres casaderas se paseaban por esa calle a la búsqueda de un marido.



Nosotras hicimos un buen recorrido por todas estas calles y otras y pasamos por delante del museo Picaso, aunque no entramos. Tiene rincones increíbles y lugares muy bonitos en los que el tiempo parece haberse detenido. Cada piedra es un pedazo de historia y es que hay edificios que tienen muchos siglos.









Desde luego la estrella del Raval es su catedral, Santa María del Mar, conocida como La Catedral del Mar. Una imponente y preciosa Catedral (para mí es una de las más bonitas que he visto, si no la que más) de estilo gótico. Se construyó en el siglo XIV y para ello se utilizaron las piedras de la cantera de la montaña de Montjuic.














En el suelo aún se pueden ver algunas de las tumbas de los ciudadanos que fueron enterrados allí. Es muy curioso porque hay un montón de dibujitos, muchas veces para indicar el gremio del difunto.











Y tiene unas vidrieras fantásticas.




No os perdáis un paseo por este encantador barrio. Lo mejor para ellos es perderse, dejarse guiar por la intuición e ir descubriendo sus calles y pasajes poco a poco.









El barrio del Born está casi comunicado con el Gótico. En el gótico comenzó la vida en Barcelona, ya que allí fue donde se estableció el asentamiento romano, que era una colonia militar llamada Augusta Paterna Faventia Barcino, comúnmente conocida como Barcino. Al principio era sólo un pequeño asentamiento amurallado, pero esto luego fue creciendo, creciendo y creciendo hasta convertirse en la gran ciudad que es ahora.






La principal calle del Gótico son las famosas Ramblas, que separan el Gótico del Raval. Allí se encuentran monumentos tan importantes como la estatua de Colón, al final del paseo, el teatro del Lliceu, sobre la mitad más o menos, al lado de del mercado de la boquería o la fuente de Canaletas al principio, donde los aficionados del Barça van a celebrar los títulos ganados por su equipo. Está llena de puestos de flores, animales, kioskos, gente variopinta de todo tipo, gente de mil nacionalidades distintas y las famosas estatuas humanas que sólo se mueven si alguien les echa dinero. Es el lugar turístico de Barcelona por excelencia y eso tiene sus inconvenientes. Si queréis comer por la zona, no lo hagáis en las Ramblas. Os clavarán y además la comida no es de muy buena calidad, porque está muy enfocado al turismo. Adentraros en alguna calle adyacente y ahí encontraréis mejores precios y mejor calidad.





Algunos de los lugares pintorescos que podéis encontrar en el Gótico son por ejemplo la plaza de Sant Felip Neri, donde se rodaron escenas de la película "El Perfume", como por ejemplo la escena del mercado del pescado, cuando nace el protagonista de la historia. Es una plaza muy bonita con una fuente en medio. Ahí se estableció en el siglo XVIII la orden de Los Felipones y fundaron el monasterio, la iglesia y la escuela que aún siguen ahí hoy día. De hecho la escuela es hoy un colegio público. La iglesia era la favorita de Gaudí y de hecho iba para allá para asistir a misa cuando fue atropellado por el tranvía. En la parte baja de los edificios se pueden distinguir todavía numerosos balazos de las ejecuciones que tuvieron lugar aquí durante la guerra civil por parte de las tropas franquistas.


La plaza Sant Jaume es donde se encuentra el Ayuntamiento y el Palau de la Generalitat, órgano de gobierno de Cataluña. Desde tiempos romanos ya fue el centro político y del poder, ya que justo estaba en el medio del foro romano.

Y por supuesto también la catedral, de estilo gótico. Al lado de la catedral podréis observar todavía los restos de la puerta norte de la muralla romana, el acueducto y la muralla.

La recomendación en el Gótico es la misma que para el Born. Tomaros vuestro tiempo para recoller sus callejuelas llenas de encanto e historia.


Nosotras nos tomamos un tiempo para recorrer las calles y también para llenar nuestros estómagos, que estábamos hambrientas. Elegimos un restaurante mexicano esta vez. Después de comer y descansar un rato, nos fuimos para el Palau Güell, obra también del fantástico Gaudí, que está en ca lle Nou de la Rambla, entre el Barrio Gótico y el Raval.


El Palau Güell fue diseñado por Gaudí para la familia Güell a principios del siglo XX. Fue uno de los primeros encargos importantes que recibió el arquitecto de parte de Eusebi Güell, para el que años más tarde construiría el Parc Güell. Era un palacio adaptado a las necesidades de la familia que lo habitaba. El horario es bastante amplio, especialmente en verano. Consultadlo por eso. El precio son 12 €, pero nosotras teníamos un descuento del 50%, así que sólo nos costó 6.













 Quizá la parte más mágica del palacio es la azotea, con sus originales e imposibles formas. 






























A diferencia de La Pedrera, el Palau Güell no está amueblado y todas sus salas están vacías, pero no por ello tiene menos encanto. Yo os recomiendo su visita.



















 Tras una hora y media de visita al palacio (ya son más de las 7) nos encaminamos al Raval ya con el último resto de nuestras fuerzas y damos una pequeña vuelta por la rambla. El Raval no es un barrio demasiado recomendable, especialmente de noche porque hay bastante delincuencia, pero también tiene unos cuantos lugares con encanto. Hay un hotel justo en frente de la rambla, bastante lujoso, al cual se puede acceder. Coged el ascensor hasta la planta 11 y llegaréis a su terraza, que es totalmente circular. Desde allí se ven unas magníficas vistas de Barcelona, que os enamorarán.



Después de esto ya iniciamos el camino hacia casa, que ya hemos tenido suficiente por hoy y ya no podemos más.















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